Respuesta a: 2.3. Niño con problemas de conducta con el que trato

#1023

Hola, Jimena. En el primer caso que planteas me parecen en general adecuadas las cuestiones de abordaje proactivo y reactivo. ¿Se me ocurre que tal vez es un niño sin lenguaje o con poco lenguaje oral?, porque probablemente también le falta ajuste en cuanto a expresión y comprensión de lenguaje y habría que plantearse en ese caso aumentar el código. Le enseñaría a chocar los 5, le pondría un panel de elección, también le enseñaría a pedir cosquillas en la cabeza…y quizá actividades no solo más fáciles sino más cercanas a sus intereses, que le atraigan más.
Al ser una conducta que usa con tantas funciones diferentes, y con la cabeza, pienso que también habría que plantearse que es posible que le duela la cabeza y estaría bien revisar y descartar aspectos como problemas de vista, sinusitis o ajuste de medicación si ya toma algo.

Las conductas que comentas en el segundo caso son conductas que pueden tener niños con TEA pero también los niños con Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) y requieren un abordaje un poco diferente. Como bien dices, son conductas que es necesario abordar desde pequeñitos porque dificultan la participación y porque si no se abordan van a peor de forma sibilina y de manera que acaban constituyendo un problema incapacitante por si mismas. En este caso es mejor no dar demasiadas explicaciones a por qué quiere ser el segundo o el color rosa, podría ser cualquier color y lo de ser el primero, el segundo o el último es una manía muy prototípica. En general son niños con ansiedad y se tiende a “dejarlo estar” por no incrementar la ansiedad pero no hay que dejarlo estar, hay que ir poco a poco desensibilizando y poniendo el peso en aspectos positivos. Es decir, no es util preguntarle por qué no quiere el rosa, por qué quiere ser el primero o dar explicaciones sobre por qué no hace falta ser siempre el primero. Ese tipo de explicaciones se dan una vez y ya está y ya las habrá escuchado muchas veces, de hecho para este perfil de niños la propia explicación se convierte en parte de la manía, como si fuera un ritual.
Como bien dices hay que introducir en los juegos la incertidumbre del color y de la posición. Sería más fácil para él si solo se maneja una de las dos variables. Es decir, si vamos a introducir la variabilidad de la posición, que en el juego no exista el color rosa. Puede ser rifando. Y se le puede avisar antes, hacerle un contratito y darle un reforzador. Con el rosa podríamos hacer desensibilización pero con cuidado de no discutir y que él no imponga su negociación. Con este alumno sería necesario hacer un listado de todas las situaciones que le generan incomodidad porque dadas estas dos que comentas, tiene que tener muchas otras conductas más o menos visibles relacionadas con el orden y la colocación: en la mesa, o cómo se sienta, si se pega mucho, dónde se sitúa en el patio o en la clase, y también con algún tipo de norma autoimpuesta”: “no juego con este niño porque…”, “tengo que borrar porque…”, “no puedo estar atento porque fulanito está silbando” o “no me gusta hablar de esto porque…

Lo pensamos, creo que en el módulo tres y cuatro vamos a tener más oportunidades para plantear situaciones acerca de estos chicos.
Gracias!

Esta web utiliza cookies, puede ver aquí la Política de Cookies