Respuesta a: 2.1. ¿Abordaje proactivo o reactivo?

#1028
Jimena
Participante

COmo bien señala una compañera, la intervención que la tutora había hecho tiene un gran peso de medidas reactivas (paseos por el colegio, beber agua con un profe…tras conductas disrutpivas). estas medidas aunque la calman, como ya se ha comentado, refuerzan la aparición de estas conductas disruptivas ya que funcionan como reforzadores sociales para ella. El uso de la reconducción verbal sí me parece una medida que puede ser interesante pero solo antes de que se produzcan las conductas de evitación , es decir, antes de que se levante cuando la profesora vea que se está empezando a cansar, haciéndole preguntas ajustadas a su nivel de lenguaje con objeto de poder motivarla y darla un papel más activo que pueda facilitar su permanencia en la asamblea en ese momento. el uso de asientos alternativos considero que , aunque es bueno tratar de conocer el lugar en el que se encuentra más a gusto y que facilite más su participación; puede ser un elemento que genere más que nada dificultad en la interiorización de la rutina de la asamblea en estos momentos en los que se está trabajando su permanencia y participación no la flexibilidad en la elección de sitio.

Como medidas proactivas propongo las siguientes:
Transición antes de la asamblea: teniendo en cuenta su nivel cognitivo se puede plantear la realización de una historia social que le permita conocer lo que hay que hacer al entrar en clase: entro, me quito el abrigo, lo coloco, hacemos la asamblea…Será conveniente incluir la asamblea como punto de inicio de la jornada escolar en su horario, por lo que la alumna tenga un horario adaptado a su nivel de comprensión y enseñar a seguirlo es un objetivo prioritario en al intervención.
-Durante la asamblea: uso de un panel con la secuencia de las diferentes partes por las que la rutina está formada: canción, pasar lista…para que pueda saber qué toca en cada momento y poder facilitar el seguimiento de esta. Uso de claves visuales para identificar qué compañero le tocan diferentes roles: por ejemplo, quién pasa lista. En el inicio, será muy importante para asegurar su participación el incluir en la medida de lo posible, canciones conocidas por ella y que le gusten.
También será muy conveniente un observador que puede ser el profesor de apoyo que, desde fuera, pueda analizar qué momentos de la asamblea actúan como detonantes de estos problemas de conducta. Ya que quizá interfiera el ruido que se genera al hablar muchos niños a la vez. En cuyo caso, podemos plantear el uso de la técnica del semáforo o técnicas similares para controlar el nivel de ruido en el aula. Si , por ejemplo, fuera la falta de comprensión de la dinámica propia de la asamblea, tomaremos medidas en relación a esto facilitando que sepa en qué momento debe participar a través del uso por ejemplo de las bocas que indican quién tiene que contestar . Si es por dificultades atencionales y realmente le cuesta mantener la atención durante el tiempo total de la asamblea, se puede plantear la reducción del tiempo de su participación y el aumento progresivo de este. pero siempre siendo el adulto el que decide cuánto tiempo será y anticipando este de algún modo, por ejemplo, eliminando su participación en una parte concreta final de la asamblea. Esto resultac complicado sin un profesor de apoyo ya que después no la podemos dejar ” un tiempo libre” sino que tendría que realizar otra actividad la cual ha de ser anticipada..
Se puede plantear el uso de un reforzador concreto si cumple las normas de la asamblea: permanecer sentada, participar cuando le pregunte…o aquellas que consideremos más importantes que siga y que tras la asamblea o en otro momento (pues es complicado creo yo hacerlo después) pueda conseguir.

Medidas reactivas (cuando las conductas ya se han presentado):
Es complicado en una clase con otros alumnos poder dar una respuesta adecuada a esats conductas cuando se dan . Con un profesora apoyando resulta más fácil ya que se puede encargar de forma plena de la reconducción de estas y de asegurarse que las conductas no actúan como reforzadores y le ayudan a conseguir actividades de su interés o la evitación de la rutina.
En la medida de lo posible habrá que evitar los tiempos de deambulación o de coger migas del suelo , pues aunque no interfieren en la dinámica del grupo de forma significativa, ella está aprendiendo de algún modo que esto es válido y es una forma lícita de no hacer la asamblea. Además es posible que exista un reforzamiento intermitente de esta conducta ya que por el número de alumnos del aula, es posible que la profesora no siempre pueda reconducirla y que incluso a veces refuerce socialmente poniendo atención a estas conductas. Tratar de reconducir de forma sistemática de forma que aprenda de forma incidental que esas conductas no la ayudan a escapar de la tarea. Creo que poner los objetivos para la niña de la asamblea y diferenciarlos del resto, en este sentido, puede ser positivo y adaptar la exigencia de la rutina a sus necesidades pero siempre sabiendo ella qué se espera de ella.

Esta web utiliza cookies, puede ver aquí la Política de Cookies