Respuesta a: Actividad 3.2. Piensa en un niño o niña con TEA que conozcas y reflexiona

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Arrate
Participante

Mi trabajo no es en aula, sino unas horas muy concretas en las sesiones de habilidades sociales de la asociación en la que trabajo, por lo que la intervención tiene que ser rápida, tenemos una hora para gestionar la actividad planteada y todo lo que surge en torno a ella y se complica al estar dos adultos con 6-8 chavales con los que trabajamos en grupo. El caso que presento es de un chico de 12 años, con Asperger. Cada sesión se envía por adelantado a las familias para que tengan una guía de lo que se va a hacer y después puedan hablar de ello con sus hijos y en los casos que se ha marcado, anticipar si es necesario. El caso de Pedro es de los más complicados. Es un chico que tiene poca relación con compañeros de clase porque tiene un carácter muy difícil y genera mucho rechazo. En el grupo de habilidades los compañeros muchas veces “no les queda otra” que aguantarle ya que la actividad es grupal, pero a pesar de ello, ya le llaman “amigo”.
Pedro se acelera mucho cuando hacemos actividades como juegos de mesa, role-playings de actividades diarias (ir al cine, hacer la compra…) y si sabe con antelación lo que vamos a hacer, viene con sus expectativas de qué se va a hacer y cómo, con sus propuestas con la convicción de que se va a hacer lo que él proponga/mande y que si no se ajusta a lo que planteamos, ya está liada.

La modificación principal es el trabajo con la familia explicándoles las consecuencias que tiene en este caso la anticipación. Conocen a su hijo, las dificultades que tiene, pero les emociona tanto que por fin vaya contento a una extraescolar, que bajan la guardia. Por nuestra parte, sabiendo esto, tratar de anticiparnos a las”explosiones”, explicando lo que vamos a hacer y que la actividad es posible que le haga sentirse muy contento pero aunque esté muy contento, tiene que seguir cumpliendo las normas que se han marcado.

En nuestro caso, utilizar el contrato nos vendría muy bien, plantear en el grupo con antelación qué vamos a hacer y que cada uno traiga unas propuestas que leeremos entre todos, meteremos en una “caja de las propuestas” y firmaremos un contrato en el que nos comprometemos a hacer cada día una y a respetar que algún día no se haga la mía. Para esto necesitamos saber qué es lo que trabajan los padres con él, cómo le presentan la información que les mandamos, cómo gestionan las reacciones de su hijo…para luego saber cómo gestionarlo nosotros en sala; necesitamos trabajar todos a una, y la implicación de la familia suele fluctuar y en general suele tender a evitar el conflicto cediendo a las peticiones/exigencias de Pedro.

Resumiendo, aunque estamos planteando intervenciones con los niños, en mi caso concreto, casi cualquier intervención podría ser exitosa si hubiese una mayor participación por parte de todos los implicados en el caso (familia, colegio, terapeutas)

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