Respuesta a: 2.1. ¿Abordaje proactivo o reactivo?

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Hola, Jimena. Propones varias líneas de abordaje proactivo y reactivo que me parecen adecuados pero me gustaría hacer unos matices.

Por una parte, si bien en principio podría ser adecuado hacer una historia social para la entrada en el aula, lo que tenemos que tener claro es que lo que le va a ayudar a interiorizar la conducta es la guía física, el moldeamiento. La historia social es un apoyo a lo comprensión pero solamente en los chicos mayores y ya con cierta capacidad de autorregulación sirve realmente para ayudarles a guiar su propia conducta.
Y en cuanto al ofrecer la posibilidad de “no terminar” la asamblea, yo soy más partidaria de que se haga una asamblea más corta. Se trata de una niña con muy buena capacidad y podía aprender a prestar atención, necesitaba solo algunos ajustes. Cuando se hacen adaptaciones de tiempo hay que tener cuidado de hacerlas de tal manera que se pueda después prolongar ese tiempo y permitir levantarse antes de que termine la asamblea no se puede después prolongar. Las bocas del “turno de hablar” me parecen una muy buena idea siempre que las usen todos los alumnos, en su turno, porque si no no tendrá sentido para la persona.
Como comentas es más fácil cuando en el aula hay otra persona de apoyo, pero cuando el apoyo sirve para mantener la estructura y moldear la participación, da pie para hablar o dice en voz alta lo que los niños están susurrando. A veces pasa, como tienen dificultades para comprender el uso del lenguaje, que sí que dicen cosas que son oportunas, pero tan bajito que no se entera nadie.

La conducta de recoger migas era una conducta obsesiva y cuando se le permitía realizarla después ya no había manera de sentarla, y también era algo en sí mismo que la motivaba a levantarse. Las conductas obsesivas nunca relajan, son como un cargador de batería de la ansiedad. A Laura era preferible darle mucha oportunidad de recoger objetos, pues a nada que viera miguitas o bolitas en el suelo comenzaba a querer recoger ya en un estado de ·”bucle”.

En cuanto a la propuesta que sugieres de poner objetivos y diferenciarlos del resto de la asamblea en segundo de infantil a mi me ha resultado siempre un punto de partida peligroso, nos acostumbramos al “es diferente”, “no puede”, y si empiezas recortando objetivos con 4 años, es como poner ya un techo de cristal. Siempre me ha parecido que en la etapa de infantil es preferible apostar apostar por formas de enseñar diferentes (moldeamiento) e introducir la estructura y la anticipación, controlar las transiciones, etc. y no invertir tanto tiempo en diseñar materiales diferentes o recortar objetivos. Al final lo que se pretende con la asamblea es que los niños escuchen y participen y me parece mejor punto de partida plantearse cómo cubrir esos objetivos para Laura que pensar en que los objetivos sean otros. De hecho en este momento es una niña extraordinariamente inteligente, capaz y con una vida completamente normal, feliz, con un gran sentido del humor y a nivel curricular es brillante.
Tal vez te refieres a que nos podemos plantear otras prioridades, Por ejemplo, en lugar de hacerla esperar turno a una niña como Laura tal vez sería mejor interpretar que ha pedido una canción y decirle “si, pero ahora no toca y explicarle cuando toca señalando el horario que tenemos organizado· o incluso puede haber niños en que las primeras veces que hacen eso sea adecuado seguirle la canción como si hubiera pedido cantar. Son pequeños, se les puede explicar después a los alumnos que su compañero, compañera en este caso, no habla todavía como ellos y que aprender a pedir una canción es algo muy importante.

Gracias por tus aportaciones!
Saludos!

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