Respuesta a: Actividad 1.2

#5329
aisg02
Participante

Hola!
Esta actividad quiero enfocarla en un caso real del cole donde trabajo. Es un niño de 4 años recién cumplidos con un diagnóstico de TEA realizado a los 2 años de edad.
Creo que por sus características podríamos decir que se encuentra en el segundo nivel de comunicación.
Es un niño que pide lo que quiere (emplea normalmente una palabra aunque en ocasiones junta dos palabras tipo “quiero agua”, “quiero letras” “pelota amarilla”, “jugar tobogán”, etc…),
protesta ante lo que no le gusta o le desagrada, muestra rechazo hacia algunas actividades o situaciones…
Es un niño con un buen nivel curricular (conoce y maneja números, letras (es más, le “obsesionan”, colores, formas geométricas, conceptos, etc…)
Puesto que a nivel curricular no necesita reforzar nada y tampoco era nuestra prioridad, desde el inicio de su escolaridad tuvimos claro que nuestros objetivos con él (y espero que acertados) serían el lenguaje, las interacciones y el comportamiento.
Es un niño que tiene oralidad pero tampoco usa demasiado el lenguaje si no se le “provoca”, viene muy contento al cole y le gusta estar con niños. Le encanta el contacto físico pero su carácter cambia radicalmente cuando alguien coge o toca algún juguete común (de los rincones), cuando alguien coge letras o números que él considera suyas, cuando quiere algo que ya está ocupado, etc…
Casi siempre tiende a gritar pero poco a poco está introduciendo alguna palabra acompañada del grito.
Una vez visto todo esto, lo que hemos planteado en su clase, con él y con el resto de compañeros y compañeras es lo siguiente:
– Se ha establecido un horario visual que estructura la mañana desde que llega hasta que se va a casa. Es un niño que comprende perfectamente las imágenes planteadas porque previamente lo hemos comprobado. Además, estamos observando que las instrucciones orales también las entiende y las acepta.
En ese horario aparece la sesión a nivel general y posteriormente tenemos una “tira móvil” donde se especifica aún más lo que va a suceder en esa sesión si así fuera necesario. Por ejemplo, cuando viene la profe de Inglés, sabe que toca inglés pero se le estructura la sesión en la tira móvil con un picto de “tarjetas” + canción + letras (letras hasta que suena la música del cambio de clase). Le decimos “canción” y él ya va diciendo a veces la palabra de lo que toca en cada momento.
– Hemos aprovechado las sesiones de “rincones” de Infantil para trabajar el hecho de permanecer con niños dentro del mismo espacio, compartiendo el mismo material y provocar situaciones de interacción y comunicación. Se verbaliza todo lo que se hace, se dan modelos de interacción (¿me das?, ¡uy, qué torre más alta, Nacho tiene un coche amarillo, ¡estoy contento!, etc…) y en ocasiones repite palabras, sonríe, se acerca y mira a algún compañero o dice oraciones que ha aprendido del tipo “se ha caído” cuando algún juguete se cae.
Para trabajar esto, previamente lo hacíamos fuera del aula de referencia intentando que me dejara tocar las letras o los números móviles (porque si tenía algo que no era de su interés, le daba igual que lo cogiera). Al principio era solo tocar las letras por mi parte, luego le decía que las iba a coger (y las soltaba enseguida), posteriormente me dejó “jugar” con las letras / números y ahora ya tolera perfectamente que las manipule, las intercambiamos, etc…Todo esto lo hicimos a modo de “juego” con expresiones divertidas (uy! una letra se escapa, voy a cogerla!, ¡mira, esta letra te hace cosquillas, etc..!) con canciones que me iba inventando sobre la marcha, etc… En todas estas sesiones el niño también decía de forma espontánea alguna de mis expresiones o palabras. Según pasan las sesiones se le pide que junte “quiero + objeto”.
El siguiente paso ha sido que cada día, sale un compañero o compañera con nosotros (empezamos con uno y después fueron dos). Al principio la tónica era la misma, gritar y chillar cuando el compañero cogía sus letras o números. Se establecieron turnos con una “ruleta de turnos” realizada con fotos y una flecha que marca quién puede tocar en ese momento las letras o los números , al tiempo estamos verbalizando lo que hacemos. Poco a poco y aunque se muestra algo ansioso, tolera y acepta que no le toca y ha dejado de gritar.
Aprovechando que se ha “desensibilizado” un poco con el tema de permitir que otros toquen el material, estamos trabajando dentro de clase en los rincones; casita- “restaurante”, construcciones, puzles… Verbalizamos con él todo lo que hacemos y la interacción con los iguales parece que está funcionando.
Llegados a este punto me gustaría saber cómo poder seguir aumentando su lenguaje de una forma adecuada para que también vayan fluyendo la comunicación y las interacciones funcionales.
Muchas gracias

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