Respuesta a: Dudas y Actividades. Módulo 3

#9355
MJ Garrido
Participante

Hola, María. Efectivamente, visto tal y como lo has planteado, el sistema PECS tiene la complejidad de que hay que tener a mano los pictogramas y en cambio los signos los llevamos “puestos”. Pero lamentablemente no es tan sencillo el análisis, ojalá lo fuera. Has planteado una cuestión muy interesante.
En primer lugar, aprender signos es muchísimo más difícil para los niños que aprender a usar PECS y señalar no siempre es posible (porque tocar con un dedo no es señalar, señalar es llamar la atención de una persona sobre un objeto en un acto de atención conjunta).
Nos olvidamos muchas veces que el sistema PECS, igual que el Habla Signada, son sistemas de comunicación que implican un aprendizaje en diferentes etapas y con diferentes funciones, entre ellas estimular la espontaneidad y la generalización. El objetivo más ambicioso que debemos tener en mente es que los niños sean capaces de demandar algo en cualquier momento y en cualquier lugar aunque no se les ofrezca y no teniéndolo presente ni al alcance de la mano. Y para eso, tanto PECS como Habla Signada son igual de útiles, pero PECS tiene la ventaja de que todo el mundo te entiende al ver la imagen.
Y es por eso que no sirve para nada perder el tiempo del niño en enseñar a tocar con un dedo, porque de tocar con un dedo no se aprende a señalar y mucho menos a pedir algo que no está presente. Tocar con un dedo solo sirve para rellenar nuestra lista Denver con un “objetivo alcanzado” pero es algo de muy poco impacto en la vida del niño pues solo puede pedir aquello que tiene delante, no tiene ningún otro impacto en su vida.

PECS y Habla Signada no limitan la espontaneidad en ningún caso si se siguen bien sus procedimientos de enseñanza y si somos ambiciosos en cuanto a los objetivos de comunicación que nos proponemos, ambos sistemas se complementan y se retroalimentan, siempre que se usen bien. Para usarlos bien, recomiendo, siempre, aprenderlos de las fuentes y leer los libros originales, intentando reproducir los ejemplos y situaciones que se proponen. Y practicar, practicar mucho, sin miedo a equivocarnos, pero también sin miedo a reconocer que tal vez nos hemos equivocado y retomar nuestra intervención en otro punto.

Gracias por tu aportación

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad